El presupuesto de TI en 2026 tiene un nuevo rey: la ciberseguridad defensiva. Un estudio reciente revela que el 86% de las corporaciones en México han aumentado su gasto en seguridad digital, no por miedo, sino por supervivencia operativa.
La amenaza ha evolucionado. Los ataques ya no son scripts estáticos, sino agentes de IA autónomos que buscan vulnerabilidades 24/7 y aprenden de los parches de seguridad. "Un firewall tradicional es inútil contra un malware que reescribe su propio código para evadir la detección", explica el CISO de un banco nacional.
La tendencia es la implementación de arquitecturas "Zero Trust" (Confianza Cero), donde ninguna conexión, incluso dentro de la red de la oficina, es confiable por defecto. Los ERPs ahora exigen autenticación biométrica continua y análisis de comportamiento del usuario para permitir transacciones de alto valor, bloqueando accesos si detectan patrones de tecleo o ubicación inusuales.