Muchas empresas adquieren un sistema ERP pensando únicamente en facturar y cumplir con el SAT, subutilizando la potencia real de la herramienta: el Sistema de Producción.
En el sector industrial mexicano, donde los márgenes se están estrechando por el costo de materias primas, los módulos de manufactura (MRP) son los salvavidas de la rentabilidad en 2026.
La clave está en la gestión de la "Lista de Materiales" (BOM) dinámica. Un sistema ERP bien configurado ajusta las órdenes de compra de materia prima basándose no solo en la demanda proyectada, sino en el rendimiento real de cada lote de producción. Si una máquina está generando más merma de lo habitual, el sistema alerta a mantenimiento y ajusta los costos unitarios en tiempo real.
Casos de éxito en la industria del plástico en Querétaro reportan una reducción de mermas del 15% tras integrar sensores IoT con el módulo de producción de su ERP, permitiendo detectar desviaciones de calidad antes de que se complete el lote defectuoso.