El SAT ha presentado su Plan Maestro para el ejercicio 2026 con un giro inesperado. En un esfuerzo por optimizar recursos, la autoridad ha anunciado que limitará las auditorías domiciliarias tradicionales (las temidas visitas de gabinetes) a una sola por contribuyente al año, salvo casos de reincidencia grave.
Sin embargo, esto no implica una relajación. El foco se ha desplazado agresivamente hacia las aduanas. Mediante el uso de escáneres de rayos gamma conectados a sistemas neuronales, el SAT promete revisar el 100% de la carga que entra y sale del país, buscando discrepancias entre el pedimento y la mercancía física sin necesidad de abrir contenedores.
El objetivo es erradicar la subvaluación de mercancías y la incorrecta clasificación arancelaria. "Los importadores que usaban fracciones genéricas para pagar menos IGI (Impuesto General de Importación) se encontrarán con embargos precautorios automáticos", señala la nueva normativa. Los sistemas ERP de las empresas importadoras deberán estar sincronizados al minuto con el Anexo 24 para evitar bloqueos en el padrón.