Implementar un Sistema ERP es una de las inversiones más fuertes para una PYME, pero hacerlo en el primer trimestre (Q1) tiene ventajas estratégicas probadas. Datos de la consultora IDC Latam indican que las empresas que arrancan sus proyectos para implementar un sistema ERP en enero alcanzan el punto de equilibrio (break-even) tres meses antes que aquellas que inician a medio año.
Las estadísticas de eficiencia operativa son contundentes:
Además, fiscalmente, iniciar en Q1 permite ordenar el ejercicio completo bajo una misma lógica contable, facilitando el cierre anual y evitando la pesadilla de consolidar datos de sistemas dispares.